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Lunes, 28 Diciembre 2020 22:03

Crítica de la serie LOS BRIDGERTON: Netflix lo peta y nos encanta pero... ¿¡Por qué!?

Escrito por  Publicado en Críticas Series 2021-2022

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Los Bridgerton son una distinguida familia que representa la exquisitez londinense en los albores del siglo XIX. La muerte del cabeza de familia deja tras de sí a una viuda, Lady Violet Bridgerton (Ruth Gemmell) y a toda una caterva de hijos, 8 para ser más exactos. Como curiosidad, los nombres de pila de los Bridgerton van por orden alfabético en función de su nacimiento: Anthony, Benedict, Colin, Daphne, Eloise, Francesca, Gregory y Hyacinth.

Sobre el primogénito Anthony (Jonathan Bailey, al que veremos interpretando a Leonardo Da Vinci en la serie "Leonardo"), recae el peso del deber de heredar y proseguir la línea de sucesión familiar. Pero a Anthony le va más la fiesta que a un tonto un lápiz, y recibe toda suerte de favores de Siena Rosso (Sabrina Bartlett), una de las más conocidas cantantes de ópera de Londres. No sabemos con certeza a qué menesteres dedica Anthony su tiempo cuando no se halla en compañía de la señorita Rosso o controlando la larga lista de pretendientes que su hermana menor Daphne atrae como la miel...

 

Daphne Bridgerton (Phoebe Dynevor) ha llegado a la edad de presentarse en sociedad. Bellísima y delicada, su rostro virginal encierra la tan cotizada necedad de la mujer florero. Daphne es la representación máxima del rol que se ha venido arrastrando desde esos vetustos tiempos, y que tanto daño ha causado en nuestras nuevas generaciones provocando la exagerada reacción contraria.

En plena noche de baile, aparece ante sus ojos Simon Basset (Regé-Jean Page): un irresistible mulato que es duque de Hastings y sobrino de la anfitriona de la velada, Lady Danbury (Adjoa Andoh).

Por supuesto, la historia del duque no está exenta de dramón familiar y, a pesar de su desdichada vida, él ha sabido sobrellevar admirablemente su falta de amor paterno. Simon resulta ser el mejor amigo de Anthony de los años universitarios, y este profundo conocimiento compartido provoca que a Anthony le haga muy poca gracia el ensimismamiento de su hermana menor por el duque... 

Crítica de la serie LOS BRIDGERTON Netflix - CEC SERIES
 "Los Bridgerton" de Netflix está basada en las novelas homónimas de Julia Quinn y su primera temporada cuenta con 8 trepidantes episodios que nos han embelesado: no por la excepcionalidad del conjunto, sino por la sensación de "feel good" que deja en el cuerpo.
 
Toda la primera temporada gira en torno a esta historia de amor a lo 'Sanditon' rodeada de la alta suciedad de Belgravia donde el comadreo es el pasatiempo preferido de los amantes del fare niente. 

Es una historia de amor que une la sobriedad de "Belgravia" (que ya reseñamos en su momento y que, como hemos informado, pronto podremos ver en Movistar Plus) con la excesiva melosidad de "Sanditon".
 
De la primera, recupera y remarca el mundo competitivo de la alta sociedad de Londres en la que coexisten la aparente finura de las damiselas con sus respectivas bajezas de espíritu, rifándose la crueldad y la mordacidad que subyacen bajo esos angelicales semblantes. No deja de ser un drama de época y, por lo tanto, las principales historias se basan en lo que el género nos tiene acostumbrados, a saber: las habladurías y demás preocupaciones del vulgo, así como los bailes y los amoríos para matar el tedio vital y escapar del sinsentido existencial.

De la segunda, recupera el algodón de azúcar: la clásica historia de amor que halla sus orígenes en la famosa frase de los patios de escuela: "los que se pelean se desean". El amor más puro que nace del desagrado a primera vista pero que, poco a poco, se va transformando en amistad para acabar dando paso al romance final de cuento de hadas. No obstante, en "Los Bridgerton" el colorín colorado no exime de exponer al espectador a las desgracias de la vida conyugal de los duques de Hastings, cosa que se agradece sobremanera. 

En algunos momentos, sentimos el "déjà vu" con cierta severidad, hasta el punto de poner en duda la fecha de estreno de la serie. Somos capaces de rememorar la historia de la mulata de "Sanditon" que guarda un extraño parecido con lo que acontece en "Los Bridgerton". Asimismo, el plató y decorado son los mismos que los que se emplearon en "Sanditon"...

Daphne encarna el clásico rol de las mujeres en el que la formación estaba única y exclusivamente enfocada hacia cómo ser una buena y complaciente esposa. Las artes refinadas estaban reservadas a la educación de las señoritas de alta cuna que llegaban vírgenes al matrimonio en cuerpo, alma y cerebro. Una bochornosa y humillante imagen de lo que fueron nuestros antepasados y cuyo vestigio permanece, desgraciadamente, anclado en el inconsciente colectivo.
 
"Los Bridgerton" ofrece un caleidoscópico despliegue de personajes cuyo protagonismo va turnándose a lo largo de los 8 capítulos. Un hecho que se agradece, pues no focaliza su atención única y exclusivamente en la pareja principal, sino que el relato se expande salpicando a su paso a cada uno de los caracteres. Nadie sale indemne de este nido de víboras.

La serie es ciertamente un mero entretenimiento, pero esta vez tenemos que reconocer que es altamente adictivo y no sólo para aquellos amantes de los dramas de época, sino que sorprenderá a muchos por su falta de tacañería en escenas subidas de tono. Mucho revolcón explícito a partir del sexto episodio y con un enfoque muy femenino. "Cunnilingus, venga a nosotros tu reino y hágase tu voluntad aquí en la tierra para llevarnos al cielo". Sí, a Daphne Brigerton le dejan la entrepierna más limpia que los chorros del oro. Las escenas de sexo más que vergüenza exhortan al placer y es todo un goce ver retozar a los guapos de la serie.
 
Pero la cosa no queda ahí, quien más quien menos tiene sus asuntillos de faldas perfectamente arreglados. La compañía de producción responsable de esta pícara granujada es Shondaland, que debería renombrarse como K-shondaland o "la tierra del vicio", misma productora de "Anatomía de Grey" y "Scandal", sabedora de que el perejil le va a todo el mundo. Sólo es necesario dar con la fórmula ganadora pues remover mierda en forma de rumores ha sido el pasatiempo preferido del humano desde que es humano. 

Imposible concebir que no habrá una segunda temporada. Si alguna vez nos hemos mostrado reticentes a expresar nuestra opinión sobre el asunto, esta vez hacemos un "all in" sin pensarlo. Brigerton es caballo ganador. 
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